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Boletin del los Consejeros
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Posted Wednesday, November 2, 2005 1:32 PM
Revised Tuesday, April 29, 2008 11:22 AM
 
Mayo 2008
 

Tiempo juntos

Este verano, planee pasar un poco de tiempo de calidad con su niño

Planee divertise con su niño este verano a la vez que mantisene su cerebro trabajando, también. Siéntese con su niño y hagan una lista de todas las posibilidades divertidas que están ante ustedes este verano. Preg
ntese:

  • ¿Hay lugares en nuestra ciudad que nunca hemos visitado pero que nos gustaría visitar?
  • ¿Hay conciertos u obras de teatro gratis cercanos? ¿Para cuándo están programados?
  • ¿Cuáles actividades nos gustaría intentar? ¿Tales como montar una bici o aprender un deporte nuevo?
  • ¿Cuáles son los intereses de mi niño? ¿Qué podría hacer mi niño para explorar esos intereses?
  • ¿Está disponible una clase que le interese a mi niño? Ya sea que quiera aprender a hacer un video o aprender a tejer, puede haber una clase sobre ese tema. Una vez que tenga preparada su lista, red
    zcala con su niño. Escoja tres cosas que los dos quieren hacer este verano. Después hagan un plan para que puedan lograr que se realicen éstas antes de que comiencen las clases el próximo otoño.

Reprinted with permission from the May 2008 issue of Los Padres ¡hacen la diferencia!® (Elementary School Edition) newsletter. Copyright © 2008 The Parent Institute®, a division of NIS, Inc. Fuente: Ron Fairchild y otros, How Did You Spend Your Summer Vacation? What Public Policies Do (And Don´t) To Support Summer Learning Opportunities for All Youth, Primavera 2007 (Robert Bowne Foundation, 212-658-5878, www.summerlearning.org).

 

Tiempo de pantalla

Establezca límites para ver tele durante las vacaciones de verano

Al final del verano, ¿qué recordará su niño? ¿Las horas que pasó leyendo, jugando y estando afuera? ¿O las horas que pasó viendo televisión?

Resulta muy fácil permitir que las horas de ver televisión aumenten durante los meses de verano. Pero la Academia Americana de Pediatría recomienda limitar el tiempo de tele a dos horas—o menos—al día.

Aquí tiene algunas ideas sobre cómo puede hacer que esto funcione durante los meses de verano:

  • Haga un horario. Aparte un tiempo cada día para ver televisión. Para hacer que funcione su horario, usted también necesitará programar tiempo para realizar actividades tales como leer. Mientras esté en ello, programe tiempos para refrigerios para que su niño no coma por aburrimiento.
  • Disponga de otras cosas que hacer. Cree una caja de disfraces para obras de teatro. Junte materiales de arte. Compre unos cuantos juegos de mesa.
  • Saque la tele de la recámara.
  • Planee viajes. Vayan a museos, parques o caminen por el vecindario.

Reprinted with permission from the May 2008 issue of Los Padres ¡hacen la diferencia!® (Elementary School Edition) newsletter. Copyright © 2008 The Parent Institute®, a division of NIS, Inc. Fuente: American Academy of Pediatrics; Committee on Public Education, “Children, Adolescents, and Television,” Pediatrics, http://pediatrics.aappublications.org/cgi/reprint/107/2/423).

 

Responsabilidad

Fomente la responsabilidad al divertirse con las tareas domésticas

¿Cómo logra que su niño quiera hacer tareas domésticas? Recuerde que a los niños de edad de enseñanza primaria les encanta planear y llevar a cabo sus planes. Así es que primero que nada, involucre a su niño en plantear ideas respecto a lo que necesita hacerse y cuándo debe hacerse. También:

  • Sea un buen modelo de conducta. Haga las tareas con alegría. Reconozca su satisfacción cuando termina una tarea.
  • Déle una opción de tareas domésticas a su niño. Debe poder sacar la basura, aspirar, doblar la ropa lavada, alimentar a una mascota, ayudar con el trabajo del patio.
  • Alterne las tareas cada semana, de manera que no se sienta “atorado” haciendo una tarea que no le guste. Escriba las tareas en tiras de papel para que los miembros de la familia las saquen de un tazón.
  • Haga un juego de la tarea. Echen carreras para guardar cosas. O ponga un cronómetro para ver si su niño puede “ganarle al reloj.”
  • Use un diagrama de tareas. Coloque una estrella en él cuando se terminen las tareas.
  • Programe una “hora de trabajo” cuando todos estén haciendo una tarea.
  • Ponga freno a la crítica. No le diga inmediatamente a su niño lo que hizo mal. Preg
    ntele con delicadeza qué podría hacer para mejorar su trabajo.
  • Sea alentador. Dígale, “¡Aquí tienes la escoba para que puedas ayudar! T
    puedes hacerlo. Hagamos esto juntos.”
  • Diviértanse después. Disponga de un cesto lleno de tarjetas de archivo que describan cosas divertidas que hacer después de terminar las tareas domésticas.

Reprinted with permission from the May 2008 issue of Los Padres ¡hacen la diferencia!® (Elementary School Edition) newsletter. Copyright © 2008 The Parent Institute®, a division of NIS, Inc. Fuente: Lynn Lott y Riki Intner, Chores Without Wars: Turning Dads and Kids from Reluctant Stick-in-the-Muds to Enthusiastic Team Players, ISBN: 0-7615-1552-7 (Prima Publishing, 1-800-726-0600, www.primapublishing.com).

 

Lectura

Mantenga a su niño leyendo durante los meses de verano

Los estudiantes que no leen durante los meses de verano pierden un promedio de dos a tres meses en sus destrezas de lectura. Aquéllos que contin
an leyendo aumentan sus destrezas.

Mientras más lea su niño, más se le facilitarán las cosas. Y querrá leer más. Así es que procure que su niño lea durante 30 minutos todos los días.

Pruebe estas actividades para mantener la lectura divertida:

  • Lean juntos el periódico. Déle las tiras cómicas a su niño para que las lea. Preg
    ntele cuál es la más chistosa. Hablen de deportes, del clima, de las cartas al editor, de los destinos de viaje, etc.
  • Lean juntos en voz alta. Lea un renglón o una página de un libro. Después haga que su niño haga lo mismo. O usted lea la narración. Deje que su niño lea el diálogo—lo que dicen los personajes.
  • Dramatice lo que lee. Seleccione una escena sencilla de uno de los libros de su niño. Asigne los roles de los personajes. Hablen de lo que sucede primero, segundo, después. Luego act
    enlo, agregando mucho diálogo.
  • Fomente la lectura práctica. Ayude a su niño a leer una receta para hacer galletitas. Involucre a su niño en la lectura de instrucciones para construir o reparar algo.
  • Cree trabajos relacionados con la lectura. Pídale a su niño que vuelva a copiar las recetas deterioradas. Su niño también podría organizar el anaquel de libros familiar o la colección de vídeos en orden alfabético.

Reprinted with permission from the May 2008 issue of Los Padres ¡hacen la diferencia!® (Elementary School Edition) newsletter. Copyright © 2008 The Parent Institute®, a division of NIS, Inc. Fuente: Kathy Zahler, 50 Simple Things You Can Do to Raise a Child Who Loves to Read, ISBN: 0-02-861765-7 (Macmillan, 1-888-330-8477, http://us.macmillan.com).

 
Abril 2008
 

Asistencia a clases

Llegue a tiempo a la escuela por medio de las tres letras ‘P’

Usted comenzó el año estupendamente. Todos se levantaban y salían de la puerta a tiempo—cuando menos la mayoría de los días. Pero ahora las cosas han comenzado a decaer.

El fin del año es a menudo la época cuando baja la asistencia. Pero también es la época en que las actividades importantes de la clase y las pruebas tienen lugar.

Recuerde las tres letras ‘P’ para asegurarse que su niño todavía llegue a la escuela a tiempo:

  1. Planee. La noche anterior, tómese unos cuantos minutos para pensar en lo que necesita su niño para el día siguiente. Ay
    delo a empacar su almuerzo y ponerlo en el refrigerador. Haga que coloque su mochila cerca de la puerta.
  2. Priorice. Programe las citas médicas después de clases. No planee viajes hasta después del fin del año escolar.
  3. Practique. La práctica realmente hace la perfección. Cada día que logra que su niño se levante y salga de la puerta a tiempo hará que esto sea más fácil el día siguiente.

Reprinted with permission from the April 2008 issue of Los Padres ¡hacen la diferencia!® (Elementary School Edition) newsletter. Copyright © 2008 The Parent Institute®, a division of NIS, Inc. Fuente: “Increasing Student Attendance: Strategies from Research and Practice,” By Request, junio 2004 (Northwest Regional Educational Laboratory, 1-800-547-6339, www.nwrel.org/request/2004june/strategies.html).

 

Animando a su hijo

Hacer las cosas bien brinda un sentido de satisfacción y logro

Algunos padres les dan dinero a los niños por haber sacado buenas calificaciones en la boleta. ¿Qué les enseña a valorar eso a los niños? Tal vez el dinero—pero de ninguna manera el aprendizaje.

Eso puede ser el problema con muchas de las llamadas “ideas de motivación.” Mientras más le ofrezca recompensas por aprender, más enseña a su niño a buscar las recompensas y no el aprendizaje.

La verdad es que todos los alumnos son motivados desde adentro. Su trabajo es ayudarlos a reconocer esa motivación y ponerla a trabajar.

Así es que la próxima vez que su niño traiga un buen proyecto escolar, no le elogie inmediatamente. En lugar de eso, preg
ntele, “¿Estás orgulloso de eso?” Cuando su niño diga sí, hágale una segunda pregunta: “¿Cómo se siente haber hecho tu mejor esfuerzo?”

Su niño probablemente dirá que se siente muy bien. Y esa es la información que usted puede usar una y otra vez. Hágale notar que es capaz de hacer un trabajo estupendo. Que puede tener éxito. Y que cuando lo logra, se siente muy bien.

Siga concentrándose en el buen sentimiento que proviene de hacer un trabajo bien. La recompensa por hacer un trabajo bien es el buen sentimiento. ¡Eso dura mucho más tiempo que el dinero por sacar buenas calificaciones!

Reprinted with permission from the April 2008 issue of Los Padres ¡hacen la diferencia!® (Elementary School Edition) newsletter. Copyright © 2008 The Parent Institute®, a division of NIS, Inc. Fuente: Bob Sullo, Activating the Desire to Learn. ISBN: 978-1-4166-0423-5 (Association for Supervision and Curriculum Development, 1-800-933-2723, www.ascd.org/books).

 

Respeto

Enseñe a su niño la importancia de no interrumpir a los demás

Usted está hablando por teléfono cuando su niño entra. “¿Dónde está mi libro de matemáticas?” pregunta sin excusarse. Los expertos dicen que muchos de los niños de hoy sienten que tienen derecho de interrumpir la conversación de los adultos a cualquier momento que quieran.

Ese acto simple les da un mensaje equivocado a los niños. Sí, sus necesidades son importantes y tienen derecho de ser vistos y escuchados—pero no siempre que quieran.

Cuando su niño le interrumpa, no caiga en la trampa, Dígale, “Estoy hablando por teléfono. Te ayudaré cuando termine.” Después vuelva a su llamada telefónica. Si le interrumpe otra vez, ignórelo o levante la mano.

Cuando no esté en el teléfono, aseg
rese de escuchar a su niño. También aproveche la oportunidad de hablar con él sobre cómo ser respetuoso al no interrumpir a las personas.

Reprinted with permission from the April 2008 issue of Los Padres ¡hacen la diferencia!® (Elementary School Edition) newsletter. Copyright © 2008 The Parent Institute®, a division of NIS, Inc. Fuente: Bob Condor, “Living Well: Years of Boosting Kids´ Self Esteem May Have Backfired,” Seattle Post-Intelligencer, diciembre 12, 2005, http://seattlepi.nwsource.com/health/251521_condor12.html?source=mypi.

 

Reforzando el aprendizaje

Desarrolle un hábito bibliotecario para animar la lectura

La primera semana de abril es la Semana de la Biblioteca Nacional. Las bibliotecas p
blicas y escolares hacen mucho para ayudar a hacer que la lectura sea divertida para los niños—funciones de títeres, exposiciones de libros, clubes de libros y concursos.

Hacer que su niño use la biblioteca es una manera simple y efectiva para ayudarlo a desarrollarse como lector y salir bien en la escuela. Los niños que visitan la biblioteca regularmente desarrollan mejor las destrezas de lenguaje y estudio.

Para ayudar a su niño a desarrollar el hábito bibliotecario:

  • Llévelo a la biblioteca con frecuencia—por lo menos cada cuantas semanas.
  • Preséntelo al bibliotecario. Pídale que le recomiende libros. Hable de otras maneras como el bibliotecario podría ayudarlo.
  • Consígale su propia tarjeta.
  • Tómese tiempo para dejar que su niño examine una variedad de libros—que los hojee.
  • Deje que su niño saque los libros que quiera—a
    n cuando sean demasiado difíciles.
  • Deje que su niño localice libros que pueda leer con facilidad y que coincidan con sus intereses.
  • Sea un buen ejemplo. Saque libros de la biblioteca con regularidad.
  • Inscriba a su niño en los programas de lectura de la biblioteca.
  • Haga una lista de libros que lee su niño y expóngala.
  • Hable de libros mientras coman.
  • Saquen audiolibros para llevarlos en los viajes por carretera.

Reprinted with permission from the April 2008 issue of Los Padres ¡hacen la diferencia!® (Elementary School Edition) newsletter. Copyright © 2008 The Parent Institute®, a division of NIS, Inc. Fuente: I Can Read and Write! How to Encourage Your School-Age Child’s Literacy Development (International Reading Association, 1-800-336-7323, www.reading.org/association).

 
Marzo 2008
 

Siga cinco pasos para lograr que las juntas escolares tengan éxito

Muchas escuelas programan una junta de padres–maestros de primavera. Algunas veces los maestros piden que haya una junta de padres–maestros cuando tienen alguna inquietud respecto al progreso de un niño. Estas juntas de uno a uno pueden ser una excelente manera de averiguar cómo le está yendo a su niño. Pero usted sacará más provecho de la junta si hace un poco de preparación.

Aquí tiene cinco acciones que puede tomar para aprovechar al máximo su tiempo con el maestro:

  1. Comuníquese con anticipación. Si no ha visto al maestro desde la Noche de los Padres, envíele un correo electrónico o un nota breve para ponerlo al tanto sobre cómo piensa que le está yendo a su niño.
  2. Hable con su niño primero. En algunas escuelas, los niños participan en las juntas. Si esto no se acostumbra hacer en su escuela, a
    n así debe hablar con su niño con anticipación. Preg
    ntele cómo piensa que le está yendo. ¿Qué piensa que le va a decir a usted el maestro? ¿Tiene alguna pregunta que le gustaría que se le contestara?
  3. Tome nota de las cosas. Tome notas de lo que dice su niño para que pueda sacarlas a colación durante la junta. Anote cualquier pregunta que usted tenga. Sus notas le ayudarán a recordar los puntos importantes.
  4. Haga un plan. Si el maestro plantea algunas inquietudes, entonces no se vaya sin hacer un plan escri-to. ¿Qué acciones deben tomar para afrontar el problema?
  5. Manténgase en contacto. Si están trabajando en un asunto en particular, re
    nase otra vez con el maestro en unas cuantas semanas. De esa manera, los dos pueden ver cómo está funcionando su plan.

Reprinted with permission from the March 2008 issue of Los Padres ¡hacen la diferencia!® (Elementary School Edition) newsletter. Copyright © 2008 The Parent Institute®, a division of NIS, Inc. Fuente: Thomas Crumpler y otros, Interactive Assessment: Teachers, Parents and Students as Partners, ISBN: 1-929-02449-5 (Christopher-Gordon Publishers, 1-800-934-8322, www.christopher-gordon.com).

Respeto

Busque ocasiones para hablar con su hijo del respeto

Enseñarle a su niño acerca del respeto no es lo mismo que enseñarle cómo andar en una bicicleta. Usted no puede esperar que entienda la lección después de practicar una o dos veces.

En lugar de eso, busque los momentos cuando el buen—o mal comportamiento se haya manifestado. Hablando de lo que usted ve, su niño aprenderá una lección convincente. Hable de respeto cuando:

  • Vean un evento deportivo. Si el manager de un equipo de béisbol está en desacuerdo con la decisión de un árbitro, ¿qué hace? Si corre en la cancha gritando, entonces preg
    ntele a su niño, “¿Qué sucedería si le hicieras eso a tu maestro? ¿Qué piensas que sucedería si yo actuara así en el trabajo?”
  • Vean televisión. Muchos programas de televisión hoy en día confunden el humor con la falta de respeto. Si oye un comentario humillante o irrespetuoso en un programa, hable de ello con su niño. ¿Cuáles son las formas más respetuosas de hablar con las personas?

Reprinted with permission from the March 2008 issue of Los Padres ¡hacen la diferencia!® (Elementary School Edition) newsletter. Copyright © 2008 The Parent Institute®, a division of NIS, Inc. Fuente: Margaret Sagarese y Charlene Giannetti, “Character Education Begins at Home,” Our Children Magazine, octubre 2004 (National PTA, 1-800-307-4782, www.pta.org).

Responsabilidad

Muéstrele a su niño maneras de marcar una diferencia en el mundo

Su niño aprende mejor de su ejemplo. Si usted se preocupa por el mundo como si fuera parte de su vecindario, entonces educará a un niño que cuando crezca cuidará tanto a nuestro planeta como a la gente que habita en él.

Hable con su niño sobre las cosas que usted hace por su vecindario. Usted puede ayudar a un vecino mayor de edad con las compras o cuidar a un niño para uno de los vecinos.

Ahora preg
ntele, “¿Qué haríamos si consideráramos al mundo entero como nuestro vecindario?” Hagan una lista de las cosas que pueden hacer inmediatamente—reciclar o usar menos agua, por ejemplo.

Después piensen en cosas que requieren más tiempo. Podrían juntar libros para dárselos a los niños en un hospital. Podrían ayudar a recaudar dinero para donarlo a una causa digna.

Después comiencen a hacer algunas de las cosas de su lista. Le enseñará a su niño que incluso las pequeñas acciones hacen una dife-rencia y hacen de nuestro mundo un mejor vecindario en donde vivir.

Reprinted with permission from the March 2008 issue of Los Padres ¡hacen la diferencia!® (Elementary School Edition) newsletter. Copyright © 2008 The Parent Institute®, a division of NIS, Inc. Fuente: Bernie Siegel, Love, Magic & Mudpies: Raising Your Kids to Feel Loved, Be Kind and Make a Difference, ISBN: 1-594-86554-X (Rodale Press, 1-800-848-4735, www.rodale.com).

Preparación para el aprendizaje

¿Está físicamente listo su niño para las pruebas?

Estudios reciente han mostrado que mientras más sanos están los niños en edad de educación primaria ¡mejor les va en la escuela!

Los niños sanos tienen más “capacidad mental” que sus compañeros de clase menos activos. Tienen destrezas de atención y de memoria más desarrolladas. Son más rápidos cuando se trata de realizar tareas y cometen menos errores.

Aunque el estado físico de su niño debe ser una preocupación durante todo el año, él puede hacer algunas cosas para fomentar su estado físico en los días de pruebas. Anímelo a que:

  • Trate de dormir bien la noche previa a la prueba. Quedarse despierto estudiando toda la noche aumenta la ansiedad, lo cual interfiere con pensar claro.
  • Coma bien para que tenga éxito. Un desayuno sustancioso con unos siete a 10 gramos de fibra evitará que su niño esté nervioso por causa de un exceso de az
    car o, más tarde, que se sienta débil cuando le suba la insulina.
  • Se relaje. Puede estirarse y respirar profundamente.
  • Use ropa cómoda. Los pantalones no deben estar tan apretados que eviten que su niño respire normalmente. Su cerebro necesita oxígeno.
  • Tome bastante agua. Esta es otra manera de mantener en estado de alerta a su cerebro.

No olvide darle un fuerte abrazo a su niño el día de la prueba. Esto aumentará su sentido de bienestar y energía.

Reprinted with permission from the March 2008 issue of Los Padres ¡hacen la diferencia!® (Elementary School Edition) newsletter. Copyright © 2008 The Parent Institute®, a division of NIS, Inc. Fuente: “Test Taking Tips for Families,” Practical Parenting Partnerships, www.pppctr.org/maptesttaking.asp; Jennifer Warner, “Fit Children May Make Better Students,” WebMD, www.webmd.com/content/article/95/103479.htm.

 
Febrero 2008
 

Destrezas de estudio/Tareas

Ayude a su niño a acostumbrarse a prestar atención a los detalles

A
n los niños más inteligentes pueden fracasar cuando no prestan atención a los detalles. Sacan una C-, D o F en una tarea debido al trabajo desordenado o a errores cometidos por descuido.

Para sacar buenas calificaciones, los niños deben desarrollar el “hábito de los detalles.” Deben ir más despacio. Deben corregir los errores en ortografía y gramática. Deben efectuar una doble revisión de las respuestas en matemáticas. Deben volver a escribir los ensayos.

Para desarrollar este hábito, los niños deben relacionar la causa y el efecto. Deben entender que el tiempo y el esfuerzo adicionales se traducen en trabajo de primera clase. Les debe importar el resultado más que terminar el trabajo lo más rápido que se pueda.

Para ayudar a su niño a aprender a monitorearse respecto a los detalles:

  • No sermonee a su niño cuando saque una mala calificación debido al trabajo de calidad inferior.
  • Identifique las áreas problemáticas. Pídales a los maestros de su niño que especifiquen los detalles que su niño descuida con frecuencia.
  • Haga una lista de verificación de “Atención a los Detalles” de las actividades orientadas a los detalles. La lista puede incluir cosas como: entregó trabajo, terminó trabajo, cumplió instrucciones, revisó ortografía, etc. Haga que su niño marque los asuntos.
  • Plantee ideas con su niño sobre cómo podría corregir un problema crónico. Pídale ideas al maestro.
  • Jueguen juegos de identificar los detalles. Escriba un párrafo corto que tenga errores en ortografía, gramática y puntuación. Haga que su niño descubra los errores. O escriba de manera descuidada. Ayude a su niño a volver a escribir las oraciones para mejorar la legibilidad.

Reprinted with permission from the February 2008 issue of Los Padres ¡hacen la diferencia!® (Elementary School Edition) newsletter. Copyright © 2008 The Parent Institute®, a division of NIS, Inc. Fuente: Lawrence J. Greene, 1001 Ways to Improve Your Child´s Schoolwork, ISBN: 0-440-50265- (Dell Publishing/ Random House, 1-800-733-3000, www.randomhouse.com).

 

Respeto

Recuérdele a su niño que el respeto y los modales van de la mano

El respeto y los modales van juntos. Si su niño respeta a los demás, sus palabras y acciones—sus modales—lo muestran.

Estudios muestran que las personas responden positivamente a las personas corteses. Con buenos modales, su niño atraerá más amigos y le irá mejor en la escuela.

De modo que recuérdele a su niño:

  • Los modales cuentan. Las personas se sienten bien cuando su niño las trata con respecto. Él también ganará su respeto.
  • Seguir la regla de oro—trata a los demás como te gustaría que te trataran a ti.
  • Decir por favor, gracias, de nada y perdón. Ind
    zcalo a usar estas expresiones cuando lo olvide.
  • Esperar una pausa en la conversación en lugar de interrumpir.
  • Reconocer cuando se comporta descortésmente. Si se da cuanta que ha sido grosero, debe pedir perdón por sus acciones.

Sobre todo, los padres necesitan modelar buenos modales. Hable con respeto sobre los demás—particularmente sobre el maestro de su niño.

Reprinted with permission from the February 2008 issue of Los Padres ¡hacen la diferencia!® (Elementary School Edition) newsletter. Copyright © 2008 The Parent Institute®, a division of NIS, Inc. Fuente: Michele Borba, Parents Do Make a Difference: How To Raise Kids with Solid Character, Strong Minds, and Caring Hearts, ISBN: 0-7879-4605-2 (Jossey-Bass, 1-888-378-2357, www.josseybass.com).

Mantenga motivado a su niño cuando enfrente dificultades

El trabajo escolar se hace más desafiante de un nivel de grado al siguiente. Los niños que no pueden mantenerse al nivel de la clase a menudo se sienten como fracasos.

Sólo hablarle a su niño no le convencerá de que no es un fracaso. Comprenda sus sentimientos y luego tome estas medidas:

  • Ponga el fracaso en perspectiva. Dígale a su niño, “T
    no puedes triunfar siempre la primera vez. Nuestros errores nos pueden ayudar a aprender.”
  • No permita que su niño culpe a los demás. Es su esfuerzo lo que importa.
  • Planee pasos pequeños para vencer obstáculos. Fije objetivos realistas. Haga que los objetivos correspondan a su edad y experiencia.
  • Establezca una rutina de estudio para mantener a su hijo al día.
  • Manténgase al corriente de lo que está sucediendo en la escuela. No permita que aumenten los problemas.
  • Considere conseguir ayuda si se necesita en una materia en particular. Hable con el maestro.
  • No compare a su niño con otros. Reconozca sus fortalezas.

Reprinted with permission from the February 2008 issue of Los Padres ¡hacen la diferencia!® (Elementary School Edition) newsletter. Copyright © 2008 The Parent Institute®, a division of NIS, Inc. Fuente: Roberta Israeloff, What To Do… About Your Child´s Moods and Emotions, ISBN: 0-7621-0100-8 (Reader´s Digest Books, 914-238-1000, www.rdstore.com).

Asistencia a clases

Motive a su niño para que esté listo para asistir a la escuela

¿Se entretiene su niño en las mañanas antes de irse a la esuela? ¿Ruega por quedarse en casa? ¿Se queja de un dolor de estómago? ¿Llora o hace un berrinche? Algunas veces los niños se resisten ir a la escuela para atraer la atención. Algunas veces ni siquiera están motivados para moverse.

Ayuda a introducir una rutina de la mañana que requiere que su niño responda a sus reglas y lo que usted dice.

Para la rutina:

  • Levante temprano a su niño. Considere levantarlo cuando menos una hora antes de que necesite irse a la escuela.
  • Enliste cada paso que su niño debe dar para alistarse. Ir al baño. Desayunar. Cepillarse los dientes. Vestirse. Tomar su mochila y su almuerzo. Despedidas.
  • Incluya tiempo para premiar a su niño por estar a tiempo. O él puede utilizar este tiempo para leer.
  • Siga la misma rutina cada mañana entre la semana.
  • Establezca consecuencias negativas por no cumplir con la rutina.

Reprinted with permission from the February 2008 issue of Los Padres ¡hacen la diferencia!® (Elementary School Edition) newsletter. Copyright © 2008 The Parent Institute®, a division of NIS, Inc. Fuente: Christopher A. Kearney, Getting Your Child to Say “Yes” to School: A Guide for Parents of Youth With School Refusal Behavior, ISBN: 978-0-19-530630-9 (Oxford University Press, 1-800-445-9714, www.oup.com).

 
Enero 2008
 

Matemáticas

Fomente una actitud positiva hacia las matemáticas y la ciencia

Muchos de los empleos mejor pagados requieren matemáticas y ciencia. Pero muchos niños se desconectan de estas materias. La investigación ha encontrado que los padres tienen un papel clave que jugar en motivar a los niños—especialmente a las niñas.

La actitud es clave. Es más probable que los niños que se consideran ser buenos para las matemáticas saquen las calificaciones más altas. Es también más probable que se apeguen a la materia en la universidad.

Usted puede hacer una diferencia. Aquí tiene tres maneras de motivar a su niño para triunfar en matemáticas:

  1. Aseg
    rese que su niño tenga libros y actividades relacionados con las matemáticas y la ciencia. Esto es específicamente importante para las niñas. Los padres son mucho más propensos a darles regalos relacionados con las matemáticas y la ciencia a los niños. Pero cuando las niñas reciben ánimo, son igual de propensas a salir bien.
  2. Busque programas relacionados con la ciencia en la televisión. Comparta narraciones relacionadas con la ciencia del periódico. Lleve a su niño al museo. La forma como pase su tiempo libre le envía un mensaje a su niño sobre la importancia de estas materias.
  3. Sea un buen modelo de conducta. Cuando su niña le ve haciendo actividades de matemáticas, capta un mensaje de que las matemáticas son buenas. Así es que haga cosas, tal como hacer el balance de su chequera, mientras su hija está haciendo la tarea de matemáticas.

Reprinted with permission from the January 2008 issue of Los Padres ¡hacen la diferencia!® (Elementary School Edition) newsletter. Copyright © 2008 The Parent Institute®, a division of NIS, Inc. Fuente: Ann Gallagher y James Kaufman, eds., Gender Differences in Mathematics, ISBN: 0-521-82605-5 (Cambridge University Press, 212-924-3900, www.cambridge.org).

 

Tiempo juntos

Comparta tiempo con su niño a diario para mantenerse conectados

Comprométase a hacer un poco de tiempo que sea de “padre-hijo” cada día. Si tiene más de un hijo, busque tiempo para estar solo con cada uno.

Piense en su día. Si su niño tiene que caminar para tomar el autob
s, convierta esa caminata corta al autob
s en su tiempo habitual de estar juntos. ¿Podría pasar un poco más tiempo cuando mete a su niño en la cama? ¿Podría tener una “reunión de té” con su niño después de clases? Invite a un niño a la vez para que le ayude a preparar la cena. Ustedes pueden charlar mientras corta la lechuga.

Estas pequeñas partes de tiempo, cuando está relajado y no tiene agenda, vendrán a ser muy importantes. Tal vez sean la ocasión en que su niño se abra y le diga lo que realmente está pasando en su vida.

Reprinted with permission from the January 2008 issue of Los Padres ¡hacen la diferencia!® (Elementary School Edition) newsletter. Copyright © 2008 The Parent Institute®, a division of NIS, Inc

 

Disciplina

Enséñele a su niño algunas técnicas para tranquilizarse

Muchas cosas alteran a los niños en edad de educación primaria. Entre ellas: Ser menospreciados. Sentirse excluidos o ineptos. No obtener lo que quieren. Estrés en la familia. Fracaso.

No saber cómo tranquilizarse cuando se alteran puede conducir a problemas en la escuela y en otros lugares. Las técnicas tranquilizantes pueden ayudar a su niño a lidiar conel daño y el dolor. Impedirán que arremeta contra alguien por causa del enojo o frustración.

Sugiérale a su niño que pruebe estas estrategias:

  • Tomarse tiempo para estar “solo.” Ir a su cuarto a relajarse y reagruparse. Guardar materiales ahí que proporcionen tranquilidad—libros, m
    sica, videos chistosos, materiales de arte, pasatiempos, un libro diario.
  • Emprender una tarea doméstica. Puede aspirar o limpiar su cuarto. Debe hacer algo que le ayude a desahogarse o sentirse bien por haber hecho una tarea.
  • Ejercitarse. Andar en bicicleta, trotar, bailar. Practicar un deporte.
  • Cantar una canción disparatada.
  • Sacudir todo su cuerpo para “deshacerse” de sus sentimientos.
  • Compartir sus sentimientos.
  • Estar en comunión con la naturaleza. Ver afuera. Abrazar una mascota. Excavar tierra.
  • Escribir una carta.
  • Pedir un abrazo.
  • Darse un baño caliente.
  • Encontrar algo acerca de la situación de la cual pueda reírse.

Reprinted with permission from the January 2008 issue of Los Padres ¡hacen la diferencia!® (Elementary School Edition) newsletter. Copyright © 2008 The Parent Institute®, a division of NIS, Inc. Fuente: Meg Eastman, Taming the Dragon in Your Child: Solutions for Breaking the Cycle of Family Anger, ISBN: 0-471-59405-9 (John Wiley & Sons, Inc., 1-877-762-2974, www.wiley.com).

 

Mantenga la calma cuando su niño le responda con insolencia

En la escuela primaria, las destrezas de pensamiento empiezan a florecer. Su niño puede empezar a cuestionar las reglas y a preguntarse si realmente necesita escucharle.

Podría comenzar a descararse o responderle con insolencia a usted. Si le permite a su niño que se descare con usted, probablemente será grosero con otros adultos, también.

No permita que las respuestas insolentes se conviertan en un hábito. La próxima vez que su niño conteste “¿Y qué!” o“¡No me importa!”:

  • No conteste con brusquedad. Su enojo le causa satisfacción a su niño. Atrae la atención por sus payasadas.
  • Analice la comunicación. ¿Está contestando en defensa de algo grosero que usted le dijo ? ¿Se portó grosero a propósito su hijo?
  • No se distraiga con una discusión de poca importancia. Reconozca los sentimientos de su niño, pero apéguese a su petición inicial. “Sé que preferirías jugar, pero necesitas hacer tu tarea—ahora.”
  • Hable respecto a las respuestas insolentes después. Enséñele mejores maneras de hacer comentarios sobre lo que no le gusta. Avísele que esa grosería futura tendrá una consecuencia.

Reprinted with permission from the January 2008 issue of Los Padres ¡hacen la diferencia!® (Elementary School Edition) newsletter. Copyright © 2008 The Parent Institute®, a division of NIS, Inc. Fuente: Irene Daria-Wiener, “No More Back Talk,” Parents Magazine, julio 2002 (Meredith Corp., 1-800-727-3682, www.parents.com).

 
Diciembre 2007
 

Asistencia a clases

La asistencia diaria a la escuela asegurará el éxito

Su hijo despertó tarde y no hay manera de que alcance el autob
s. ¿Importaría realmente si fuera a la escuela tarde—o para nada en absoluto?

En una palabra, sí. Un estudio del Journal of Educational Research encontró que la asistencia hace una gran diferencia. A los niños que asisten a la escuela todos los días les va mejor que a aquellos que no.

Pero, ¿qué puede hacer usted para lograr que esas mañanas sean más fáciles? ¿Cómo puede hacer que su niño se levante y esté afuera de la puerta, a tiempo, todos los días? Aquí tiene algunos consejos:

  • Comience desde la noche anterior. ¿Está la tarea en la mochila? ¿Están firmados los volantes de permiso? ¿Tiene dinero para el almuerzo?
  • Coloque la mochila cerca de la puerta por la que saldrá su niño.
  • Saque la ropa que usará—hasta los calcetines. Este mismo paso evitará que se susciten más luchas en las mañanas que cualquier otra cosa que haga.
  • Cree una lista de control de los trabajos que tienen que hacerse en la mañana.

Reprinted with permission from the December 2007 issue of Los Padres ¡hacen la diferencia!® (Elementary School Edition) newsletter. Copyright © 2007 The Parent Institute®, a division of NIS, Inc. Fuente: Douglas J. Lamdin, “Evidence of Student Attendance as an Independent Variable in Education Production Functions,” The Journal of Educational Research, Vol. 89, No. 3 (1-800-365-9753, www.heldref.org/jer.php).

Animando a su hijo

Motive a su niño a triunfar con estas tres estrategias probadas

Algunos niños tienen la confianza suficiente para enfrentar cualquier reto. Otros parecen estar derrotados desde antes de comenzar. ¿Qué marca la diferencia?

La investigadora Jacquelynne Eccles ha estudiado las cualidades que ayudan a los niños a creer que pueden triunfar. Para inculcar confianza en su niño, pruebe las tres cosas que sugiere ella:

  1. Asígnele a su niño tareas retadoras, pero factibles. Un niño de ocho años probablemente no pueda cocinar una comida completa pero podría poner la mesa o hacer la ensalada. Cuando esté haciendo el trabajo en la casa, preg
    ntese a sí mismo si su niño podría hacer alguna parte de dicho trabajo. Su niño se sentirá grandioso—y usted terminará el trabajo. También ayudará a su niño a desarrollar la actitud de “Puedo intentarlo” que conduce al éxito en la escuela.
  2. Enséñele a su niño cómo hacer cosas nuevas. La gente solía arrojar a los niños al agua esperando que resolverían cómo nadar. Generalmente, lo
    nico que aprendían es que llegaban a odiar el agua. Así es que muéstrele a su niño cómo hacer una tarea. Luego ay
    delo a hacerla la primera vez.
  3. Deje que lo haga por sí mismo. Esa es la misma manera como un maestro ayuda a los niños a aprender.

Reprinted with permission from the December 2007 issue of Los Padres ¡hacen la diferencia!® (Elementary School Edition) newsletter. Copyright © 2007 The Parent Institute®, a division of NIS, Inc. Fuente: Jacquelynne S. Eccles, “Families, Schools and Developing Achievement-Related Motivations and Engagement,” en Joan E. Grusec y Paul Hastings, Handbook of Socialization, ISBN: 1-593-85332-7 (Guilford Press, 1-800-365-7006, www.guilford.com).

Disciplina

Recuerde elegir sus luchas cuando esté disciplinando a su niño

Elija sus luchas. Si los padres pudieran transmitir un consejo de disciplina, eso es lo que probablemente sería. No se meta en luchas de poder con sus niños respecto a cada problema que se suscite. Escoja lo que es importante.

Y hay luchas que valen la pena tener. Aquí tiene cuatro buenas razones para establecer límites:

  1. Mantener seguro a su niño. No deje que su niño juegue con cerillos. Insista en que use el cinturón de seguridad en los autos. Aseg
    rese de que use un casco para andar en bicicleta. No permita que corra en la calle.
  2. Ayudar a inculcar valores. Decir la verdad es importante. Llamar a las personas con insultos sólo daña sus sentimientos. Usted tiene razón en establecer límites en esas áreas. También debe enseñarle a su niño no hacer trampas, y respetar a los adultos (incluyendo a los maestros).
  3. Fomentar la responsabilidad. Los niños necesitan reglas y responsabilidades a fin de llegar a ser adultos productivos.
  4. Llevarse bien con los demás. Los niños necesitan aprender a esperar sus turnos, a decir “por favor” y “gracias,” y a compartir.

Reprinted with permission from the December 2007 issue of Los Padres ¡hacen la diferencia!® (Elementary School Edition) newsletter. Copyright © 2007 The Parent Institute®, a division of NIS, Inc. Fuente: Bonnie Maslin, Picking Your Battles, ISBN: 0-3122-6378-3 (St. Martin´s Griffin, 1-800-221-7945, www.stmartins.com).

Las destrezas de estudio básicas contribuyen al éxito académico

¿Cuál es la diferencia entre un alumno exitoso y uno que no es tan exitoso? De acuerdo a los expertos, ésta puede ser las destrezas de estudio que han aprendido.

Aquí tiene cuatro destrezas que pueden transformar a su niño en un mejor alumno:

  1. Fije metas. Antes de comenzar cualquier período de estudios, su niño debe fijarse metas. Preg
    n-tele, “¿Cuál es la cosa más importante que tienes que hacer hoy?”
  2. Organice el tiempo. Para ayudar a su niño a organizar el tiempo, haga que tome en consideración todo lo que tiene que hacer. Después que calcule cuánto le llevará cada actividad. Puede usar sus metas de estudio para decidir cuál trabajo debe terminar primero.
  3. Haga preguntas. Los alumnos exitosos inventan preguntas mientras están leyendo. En lugar de sólo asimilar la información, piensan en las preguntas que el texto está contestando. Haciendo preguntas y escribiéndolas, su niño tendrá una mejor comprensión de lo que está leyendo.
  4. Mida el progreso. Si su niño ha decidido pasar una hora leyendo un capítulo en su libro de ciencia, debe hacer una revisión cada 15 minutos aproximadamente para asegurarse que esté avanzando lo suficientemente rápido.

Reprinted with permission from the December 2007 issue of Los Padres ¡hacen la diferencia!® (Elementary School Edition) newsletter. Copyright © 2007 The Parent Institute®, a division of NIS, Inc. Fuente: Peter Kline y Laurence Martel, School Success: The Inside Story, ISBN: 0915556251 (Great River Books, 801-532-4833, www.greatriverbooks.com).

 

Las destrezas de estudio básicas contribuyen al éxito académico

¿Cuál es la diferencia entre un alumno exitoso y uno que no es tan exitoso? De acuerdo a los expertos, ésta puede ser las destrezas de estudio que han aprendido.

Aquí tiene cuatro destrezas que pueden transformar a su niño en un mejor alumno:

  1. Fije metas. Antes de comenzar cualquier período de estudios, su niño debe fijarse metas. Preg
    n-tele, “¿Cuál es la cosa más importante que tienes que hacer hoy?”
  2. Organice el tiempo. Para ayudar a su niño a organizar el tiempo, haga que tome en consideración todo lo que tiene que hacer. Después que calcule cuánto le llevará cada actividad. Puede usar sus metas de estudio para decidir cuál trabajo debe terminar primero.
  3. Haga preguntas. Los alumnos exitosos inventan preguntas mientras están leyendo. En lugar de sólo asimilar la información, piensan en las preguntas que el texto está contestando. Haciendo preguntas y escribiéndolas, su niño tendrá una mejor comprensión de lo que está leyendo.
  4. Mida el progreso. Si su niño ha decidido pasar una hora leyendo un capítulo en su libro de ciencia, debe hacer una revisión cada 15 minutos aproximadamente para asegurarse que esté avanzando lo suficientemente rápido.

Reprinted with permission from the December 2007 issue of Los Padres ¡hacen la diferencia!® (Elementary School Edition) newsletter. Copyright © 2007 The Parent Institute®, a division of NIS, Inc. Fuente: Peter Kline y Laurence Martel, School Success: The Inside Story, ISBN: 0915556251 (Great River Books, 801-532-4833, www.greatriverbooks.com).

 
Noviembre 2007
 

Sea honesto, breve cuando hable con su niño sobre temas serios

Su niño tiene un problema con un maestro o por haberse peleado con un amigo. Y como padre, usted quiere compartir sus pensamientos respecto a estos y otros asuntos importantes con su niño.

Pero aquí hay algo que recordar. No sólo se trata de qué dice usted, sino de cómo lo dice. Si quiere que su niño preste oídos a su consejo, necesita saber cómo hablarle para que le escuche. Aquí tiene cinco consejos:

  1. Sea honesto. Cuando su niño tenía dos años, pensaba que usted sabía todas las respuestas. Pero hoy, ambos saben que usted no puede ser experto en todo. Está bien—cuando no sepa la respuesta, dígalo así.
  2. Tenga en cuenta cuánto debe compartir. Si va a divorciarse, su niño no necesita saber todos los detalles. Sólo necesita saber que él estará seguro. Si está usted enfermo, háblele de su tratamiento. No divulgue los detalles inquietantes a los niños, sobre todo a los niños pequeños.
  3. Sea breve. Los niños simplemente pasan por alto un sermón. Es más probable que se haga entender si puede expresar sus pensamientos brevemente.
  4. Respete las opiniones de su niño. Usted no tiene que estar de acuerdo con su niño, pero es más probable que cambie sus opiniones si habla con él no a él. De modo que preg
    ntele a su niño qué piensa de un asunto.
  5. No grite. Si siente que se está enfadando, tómese un descanso. Hablar más recio no le ayudará a persuadir a su niño de que usted tiene razón.

Reprinted with permission from the November 2007 issue of Los Padres ¡hacen la diferencia!® (Elementary School Edition) newsletter. Copyright © 2007 The Parent Institute®, a division of NIS, Inc. Fuente: Charles E. Schaefer y Theresa Foy DiGeronimo, How to Talk to Your Kids About Really Important Things, ISBN: 1-555-42611-5 (Jossey-Bass Publishers, a division of John Wiley & Sons, Inc., 1-800-956-7739, www.JosseyBass.com).

 

Destrezas de estudio/Tareas

Fomente el éxito en la tarea al desarrollar una rutina cotidiana

Las rutinas ayudan a los niños (y a los adultos) a hacer las cosas sin pensar en ellas. Para desarrollar una rutina cotidiana de tarea que realmente funcione, ayude a su niño a:

  1. Establecer un lugar y hora habitual para la tarea. Deje que su niño haga un anuncio que diga “No Molestar” para fijarlo. Esto es una señal para todos de que la tarea es un asunto serio.
  2. Haga un plan de tareas al inicio de la hora de la tarea. ¿Qué tiene que hacer hoy? ¿Qué puede hacer solo? ¿Hay tareas para las cuales necesitará ayuda? (¿Necesita ir a la biblioteca? ¿Comprar cartón de póster?)
  3. Haga un gráfico de tareas. Fíjelo donde lo pueda ver su niño. Antes de terminar la tarea, su niño debe contestar estas preguntas:
    • ¿Está tu nombre en el papel? ¿Está la fecha en el papel?
    • ¿Seguiste las direcciones?
    • ¿Está escrita con buena letra? ¿Puede leer tu escritura tu maestro?
    • ¿Comienza cada oración con una letra may
      scula?
    • ¿Termina cada oración con el signo de puntuación correcto?
    • ¿Has revisado para ver que las palabras estén escritas orrectamente?
    • Si se trata de un problema de matemáticas, ¿terminaste todos los pasos?
    • ¿Revisaste tu trabajo?
    • ¿Puede leer tus n
      meros tu maestro?
    • ¿Están alineados los n
      meros correctamente?

Reprinted with permission from the November 2007 issue of Los Padres ¡hacen la diferencia!® (Elementary School Edition) newsletter. Copyright © 2007 The Parent Institute®, a division of NIS, Inc. Fuente: Mary Ann Smialek, Don´t Miss the Bus! ISBN: 1-57886-212-4 (Rowman and Littlefield Publishers, 1-800-462-6420, www.rowmaneducation.com).

 

Valores positivos

Desarrolle el respeto fomentando un sentido de gratitud

Los maestros quieren alumnos que sean respetuosos y bien educados en sus salones de clase. Y una manera como usted puede enseñar respeto a su niño es ayudándolo a desarrollar un sentido de gratitud.

Los niños agradecidos están más concientes de cómo los demás los han ayudado a ellos. Dicen gracias. Tienen una actitud positiva y es más probable que muestren respeto por otras personas y cosas en sus vidas—incluyendo a los maestros y las pertenencias de la escuela.

Los niños verdaderamente agradecidos no sólo “aplican sus buenos modales” a solicitud o para impresionar a los demás. Utilizan sus buenos modales para ser respetuosos y para hacer las vidas de los demás más agradables.

Para fomentar la gratitud:

  • Modélela. Diga cuán afortunado es por tener su familia, su comunidad y la escuela de su niño. No siempre quiera lo que no tiene.
  • Exprésele su gratitud a su niño. Déle las gracias por su ayuda, por su amabilidad y por ser quien es.
  • No ceda cuando su niño suplique por un una golosina o regalo. Esto premia el ruego, no la paciencia. Crea un adulto desagradecido, impaciente.
  • Dígale a su niño que lo quiere y que lo aprecia por sus esfuerzos.
  • Aliente a su niño a llevar un “Diario de Gratitud.” Cada día, haga que escriba dos o tres cosas por las que está agradecido. Pídale que comparta unas cuantas de sus anotaciones.

Reprinted with permission from the November 2007 issue of Los Padres ¡hacen la diferencia!® (Elementary School Edition) newsletter. Copyright © 2007 The Parent Institute®, a division of NIS, Inc. Fuente: Jill Rigby, Raising Respectful Children in a Disrespectful World, ISBN: 1-58229-574-9 (Howard Books/Simon & Schuster, 1-800-223-2336, www.howard publishing.com).

 

Respeto

Use tareas domésticas para fomentar la dignidad de su niño

Nada desarrolla más la dignidad de un niño que ser responsable y tomar decisiones. Y las tareas domésticas le permiten a su niño de edad escolar hacer las dos.

Para hacer de las tareas domésticas una experiencia de aprendizaje positiva para su niño:

  • Asígnele tareas adecuadas a la edad. Su niño debe poder limpiar su cuarto, darle de comer a una mascota, poner la mesa, doblar la ropa lavada o aspirar.
  • Muéstrele a su niño cómo quiere usted que se hagan las tareas. Déle instrucciones de paso por paso.
  • Sea claro respecto a cuándo quiere que se haga la tarea.
  • No critique a su niño si una tarea no está hecha perfectamente. Halague a su hijo por lo que ha hecho bien. Después, pídale que haga la parte del trabajo que olvidó.
  • Nunca rehaga una tarea que su niño haya terminado.
  • No rezongue para lograr que su niño termine una tarea. En lugar de esto, establezca una consecuencia para cuando no se haga una tarea.
  • Elogie a su niño por su esfuerzo y mejoramiento.

Reprinted with permission from the November 2007 issue of Los Padres ¡hacen la diferencia!® (Elementary School Edition) newsletter. Copyright © 2007 The Parent Institute®, a division of NIS, Inc. Fuente: Joan Message Barbuto, The ABCs of Parenting: A Guide to Help Parents and Caretakers Handle Childrearing Problems, ISBN: 1-56875-062-5 (R&E-Publishers, 408-866-6303).

 

 
 
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